Mi inclinación a la enseñanza la descubrí en la preparatoria; siempre he tenido facilidad en las matemáticas, una de mis compañeras de salón me pidió que le explicara la materia, yo accedí, pero el grupo de compañeros fue creciendo hasta llegar a nueve o diez compañeros, pensé que me gustaría ser maestra y sentía satisfacción al poder transmitir aquellos conocimientos que yo tenía y que a los compañeros les faltaba, además me gustaba el reconocimiento de los compañeros. Sin embargo decidí estudiar la carrera de Contador Público, durante doce años me dediqué sólo a la contabilidad y asuntos fiscales, trabajando para empresas privadas. Me absorbía demasiado trabajar en una empresa y decidí independizarme y en el año 2000 logré fundar un pequeño despacho y empecé a trabajar, sin embargo sentía que necesitaba más contacto con la gente, me aburría ya que sólo en contadas ocasiones me entrevistaba con los clientes y empecé a pensar en dar clases, además que mis ingresos se vieron disminuidos. Mi problema era que yo no tenía experiencia como docente y en varias escuelas me negaron el trabajo. Después de buscar en algunas instituciones por fin pude colocarme en una, en ella hay grupos pequeños pero sus alumnos son chicos de preparatoria que han pasado por varias escuelas y su actitud no es la más deseable. Ahí me inicie con un grupo de cuatro jóvenes rebeldes, al principio fue muy difícil ya que mi deseo de enseñar la materia chocaba con la apatía de estos cuatro jóvenes, por lo cual pensé en renunciar, sin embargo el recuerdo de los compañeros a los que sí pude transmitirles algo de conocimiento en la preparatoria me sostuvo y fue lo que me impulso a vencer este reto, que gracias a dios lo logré, no al cien por ciento pero si logré que se quedarán con algo de conocimiento y lo más importante que cambiarán su actitud con respecto a la escuela y hacia mi persona, esta experiencia me dio el impulso para seguir adelante. Ahí dure trabajando durante dos años en los cuales pude encontrar todo tipo de alumnos
Después de ahí entré a trabajar en el CONALEP Celaya y ahí fue otro reto que vencer ya que yo estaba acostumbrada a trabajar con grupos pequeños, de cuatro a quince alumnos, sin embargo el ya trabajar con grupos de más de treinta era otra cosa, el conseguir disciplina en un grupo numeroso era desgastante y empecé a platicar con colegas maestros los me dieron algunos consejos, tomando también como referencia los cursos didácticos impartidos por la institución, finalmente lo logré.
Pienso que el ser profesor es un reto constante, todos los días hay que vencer obstáculos, desde la actitud de los chicos hasta incluso la falta de material didáctico proporcionado por la escuela, y el ser docente en la educación media superior es una gran responsabilidad, ya que de nuestro trabajo depende el futuro de nuestros alumnos, es en esta etapa de su vida donde deciden si van a seguir con sus estudios, o no, en donde si no les logramos interesar por el estudio, pueden dejarse llevar por tantos distractores, como el sexo, las drogas, o cualquier otro que sea más interesante que la clase que les impartimos.
Me causa mucha satisfacción, cuando llego a tener el respeto y admiración de mis alumnos, cuando me saludan en la calle y me dicen ¡Hola Maestra! con una sonrisa sincera, y pienso es el resultado de mi esfuerzo por tratar de ser cada día mejor en esta labor.Reconozco que la docencia en el aspecto laboral o económico, no es tan reconocida como la profesión de Contador Público, sin embargo en mi caso las he podido ejercer a la par, ya que no he dejado de ejercer mi profesión de origen y también he experimentado la gran aventura de ser docente
Después de ahí entré a trabajar en el CONALEP Celaya y ahí fue otro reto que vencer ya que yo estaba acostumbrada a trabajar con grupos pequeños, de cuatro a quince alumnos, sin embargo el ya trabajar con grupos de más de treinta era otra cosa, el conseguir disciplina en un grupo numeroso era desgastante y empecé a platicar con colegas maestros los me dieron algunos consejos, tomando también como referencia los cursos didácticos impartidos por la institución, finalmente lo logré.
Pienso que el ser profesor es un reto constante, todos los días hay que vencer obstáculos, desde la actitud de los chicos hasta incluso la falta de material didáctico proporcionado por la escuela, y el ser docente en la educación media superior es una gran responsabilidad, ya que de nuestro trabajo depende el futuro de nuestros alumnos, es en esta etapa de su vida donde deciden si van a seguir con sus estudios, o no, en donde si no les logramos interesar por el estudio, pueden dejarse llevar por tantos distractores, como el sexo, las drogas, o cualquier otro que sea más interesante que la clase que les impartimos.
Me causa mucha satisfacción, cuando llego a tener el respeto y admiración de mis alumnos, cuando me saludan en la calle y me dicen ¡Hola Maestra! con una sonrisa sincera, y pienso es el resultado de mi esfuerzo por tratar de ser cada día mejor en esta labor.Reconozco que la docencia en el aspecto laboral o económico, no es tan reconocida como la profesión de Contador Público, sin embargo en mi caso las he podido ejercer a la par, ya que no he dejado de ejercer mi profesión de origen y también he experimentado la gran aventura de ser docente
